La historia de México es una acaso no muy distinta de la
de muchos otros países.
Es una historia dada en las violencias y en las denodadas
luchas por el poder
entre los poderes de cada época, tanto de dentro como de
fuera del espacio
territorial mexicano. Vino la etapa de la conquista
española y el
periodo colonial con nuevas batallas quizás de otro cuño.
Se presenta la guerra de
Independencia contra el poderío español. Nuevos y
variados enfrentamientos
violentos devienen en la etapa ya como país
“independiente”. El periodo de La
Reforma es aplicado igualmente mediante las operaciones
violentas. Proviene la
dictadura del Porfirizar, tan largo, siendo que no hay
dictadura sin violencia. Tal
etapa es interrumpida por la nueva guerra generalizada y
abierta en el país: La
Revolución Mexicana. Termina ésta para dar paso al México
“moderno” en el que
no se está libre de violencias y luchas y más luchas
aunque ya “enmascaradas”
por procedimientos políticos, de partidos políticos y de
la supuesta y tan declarada
“democracia”. Así llegamos al México contemporáneo donde
se han “inventado”,
digamos, “novedosas” formas de violencia (material e
inmaterial) para continuar
con la no “novedosa” lucha por el poder.
EL
ENTUERTO DE LA EDUCACIÓN
En todo el ínterin la educación ha estado presente. Desde
los grupos culturales
prehispánicos ya se contaba con formas y medios para la
educación. La llegada y
dominio de los españoles impuso los modos peninsulares de
educación muy
permeados por sus tareas evangelizadoras. Incluso se
funda la primera
Universidad del continente en la ciudad de México apenas
unos años después de
alcanzada la conquista territorial de La Nueva España.
Aún en el inicio de la
guerra fratricida conocida como Revolución Mexicana se
refunda ésta Universidad,
igualmente, en la ciudad de México, ya bajo “tonos” de la
supuesta modernidad
última. Mismamente, poco después se crea la Secretaría de
Educación Pública
Desde entonces y hasta hoy con subidas y bajadas, pasos
adelante y atrás tal
Secretaría (y otras entidades más) ha venido dictando las
cuestiones de la
educación en todo México. Desde su creación formal y
oficializada la SEP y sus
instancias asociadas han pasado por varias y diferentes
fases. Todas ellas para
desplazar al México Profundo por el México Imaginario (en
un uso personal y
“libre” que hacemos de las denominaciones dadas por
Bonfil Batalla).
En sus primeros años la SEP tuvo una tarea ciclópea por
atender cuando el país
se encontraba no solo destrozado por todos los conflictos
y conflagraciones sino
que en la temática educativa tenía que enfrentar la
enorme mayoría de sus
pobladores como analfabeta. Los distintos gobernantes
del México
posrevolucionario se dieron a la construcción de escuelas
y a la labor de
generación del profesorado que debería acoger a los
millones de personas por
educar. Llegan los momentos en que se establecen la
“obligatoriedad” de la
educación básica, la gratuidad de la educación y el
carácter público de la misma.
Pasos de una importancia histórico-social sin duda.
Posteriormente se amplía la
“obligatoriedad” de la educación básica a lo que
conocemos en nuestro medio
mexicano como educación secundaria y al nivel pre-escolar
ya que solamente se
“obligaba” al conocido como nivel de educación primaria.
La educación de nivel
preparatorio o nivel medio superior se encuentra
persiguiendo la “obligatoriedad”.
Se tuvo una especie de fiebre constructiva y se
levantaron muchas escuelas y
millones de niños y jóvenes pudieron acceder cuando menos
a la educación
“obligatoria”, sin olvidarnos de que también hay un
renglón que acomoda a la
llamada educación para adultos, otro para educación
especial para aquellas
personas hoy denominadas como de “capacidades
diferentes”, otro de educación
en áreas/grupos indígenas y otras “especificidades”
educativas. La SEP aglutinó
un conglomerado centralista y muy “estratificado
piramidalmente” que estaba (y
está) integrado por cientos de miles de profesores con
una elevada “cuota” de
profesoras entre sus filas y, otras personas empleadas
pero no parte del
profesorado.
El sindicato formado para tantos miles de trabajadoras-es
en las listas de la SEP
tiene la fama de ser el sindicato más grande de toda
Latinoamérica. Mismo
sindicato no de muy “blanca” historia y tradición, muy
criticado por sus excesos,
desviaciones, errores, altibajos, liderazgos desatinados,
abusivos y dictatoriales,
entre otras características negativas. La
educación básica podría haber quedado “cubierta” con
semejante crecimiento en
tanto la educación media superior (preparatoria,
bachillerato o de alguna otra
denominación y cualidad) no es atendida de la misma
forma, pero el verdadero
“cuello de botella” se establece en la educación superior
en cualquiera de sus
vertientes o presentaciones, es decir, universitaria o de
otras índoles.
La masificación alta de la población escolar se topa con
otras barreras en los
niveles medio y superior. El Estado debilitado por las
crisis repetidas y repetitivas
de las economías propias y ajenas no dispone de los
recursos suficientes para
ofrecer los puestos delante de la ampliada demanda. Solución
paliativa y
contingente ha sido la privatización de la educación, que
si bien se ha dado en
todos los niveles, es en los dos últimos donde su
importancia es mayor. Se abren
todo tipo de instituciones educativas de características
variadas.En un
mundo que se declara democrático o mediado/regido por la
democracia y para un
país mexicano que por su parte se auto denomina dentro de
y dado a la
democracia, se ha considerado desde hace mucho como uno
de los derechos
para la población mexicana, el acceso a la educación
gratuita: tanto el acceso
como su gratuidad. En la misma problemática, la gente ha
exigido no solo
educación gratuita, pagada a través de sus contribuciones
reguladas y
permanentes sino también, una educación de calidad. Esto
último sobrecarga al
sistema educativo mexicano que debe atender a millones de
discentes, millones
que en otros países de la región latinoamericana
representarían al total de sus
habitantes: la población de educandos con que debe
trabajar el sistema educativo
mexicano equivale (aproximadamente) a la población
completa de Centroamérica.
La tarea es enorme y tanto compleja como complicada.
La apertura de escuelas privadas para educación media
superior y superior no se
ha significado en la solución ni para el rubro de la
cantidad de discentes ni menos
para la calidad de la educación, es probable que la
calidad haya sido reducida en
lugar de mejorar. Hay escuelas privadas que apenas cubren
los requisitos
mínimos para su existencia y en ciertos casos no los
cumplen pero el propio
desorden dentro del sistema educativo nacional así como
determinados elementos
de corrupción
LA EDUCACIÓN, SU
CALIDAD Y ALGUNOS CORRELATOS GLOCALES
En general históricamente
se ha esperado mucho de la educación, se le han destinado las tareas y alcances
más amplios e
importantes y podemos decir esto para y en todo el orbe.
Casi se esperan
“verdaderas maravillas” de la educación y se la expone
desde mucho atrás y hasta
el día de hoy como solución a muchas cosas, causas y
casos; una especie de
“panacea”. Se llega a una idealización “extrema” de la
educación y se le adjudican
tareas y metas/objetivos que más bien le competen a los
gobiernos en sus
diferentes niveles estructurales y operativos de sus
distintas agencias
En realidad se entabla abierta o veladamente la dualidad
de la educación como “solución de”
tanto como “origen del problema con”. En las realidades
que vivimos la educación
es causa y es efecto a la vez que es medio, es un medio
es un proceso y un
sistema (un sistema complejo, además).
Son las grandes estructuras del poder las que determinan
impositivamente el
devenir de la educación y de los sistemas educativos
glocales (globales y locales).
Los poderosos de la economía y de lo político dictan las
directrices que van
maniobrando en el mundo a la educación. Establecen lo que
la educación debe
ser así como a los que se debe educar. Lo mismo hace
sobre las formas de
educar y los destinos de los educandos en todo el globo.
Por ello la educación fue de
corte religioso
dado por religiosos durante mucho tiempo (y sigue siendo
así en fijados casos).
Para nuestra era actual la situación es igual: la
educación y sus sistemas está
para cubrir las expectativas del sistema que
gobierna/domina el mundo, el
neoliberalismo, la última versión modernizada del
capitalismo.
El neoliberalismo lleva unas décadas operando y sus
principales resultados han
sido considerablemente malos para la gran mayoría de los
habitantes del planeta,
ha traído bienestar para unas pocas personas que se han
hecho más ricas y más poderosas y, en cambio ha fastidiado
a miles de millones de personas al igual que ha implicado
el ataque severo a las
leyes naturales, a las reglas ecológicas con
impactaciones degradantes negativas
de los ecosistemas glocales en sus bases bióticas y
abióticas.
Para que unas cuantas personas sean sumamente (e
inmoralmente) ricas y
poderosas, y para que otras un tanto más numerosas
gocen/disfruten de unas
vidas cómodas con alto suministro de placeres
tecnologizados y demás
. La pobreza y la miseria han crecido al mismo ritmo que la
riqueza y poderío de los “elegidos” del sistema de
dominación glocal. El
crecimiento demográfico mundial es impresionante, tenemos
una superpoblación
jamás antes vista. Su distribución es igualmente mal
dada, lo que agrega
negatividad y gravedad al caso. Menos del 1% de la
población mundial es la
dueña del mundo y es la que determina las “leyes de
sobrevivencia” y viola una y
otra vez las leyes de la naturaleza/ecología y al mismo
tiempo promueve la lucha
frontal de todos contra todos en su mundillo de las
competencias y de la más
elevada e inhumana competitividad, para someter a los
miles de millones de “no
elegidos” a una guerra fratricida entre sí, contra la
naturaleza y contra la historia,
incluyendo a la historia natural
El
agua ya escasea
por todos lados y hay fuertes enfrentamientos por su
dominio. De los energéticos
ni se diga. El orbe se ha enfrascado en la batalla del
cambio climático y del
calentamiento, globales ambos (cuando menos así se les
supone), nuevos
“monstruos” por enfrentar en nuestro ajetreado y caótico
mundo vigente. La
producción y distribución de alimentos sigue siendo un
serio problema glocal. Los
suelos van minando sus mejores propiedades y los cuerpos
de agua van
perdiendo sus mejores cualidades para sostener la vida
el altamente acelerado proceso de su extinción.
Violencia. Violencias por todos
lados, de todos tipos y de todas las magnitudes y
dimensiones. El neoliberalismo
exponenció la diferencias negativas entre poderosos y no
poderosos y entre
grupos humanos y naturaleza (repetimos
En medio de semejante “trifulca” glocal, el sistema
dominante operado espera que
la educación obre “milagros” y “salve” si no a todos, sí
a buena parte del sistema
para continuar con su insatisfecho proceso de acumulación
México
actual y educación
Nos encontramos delante del momento de mayor violencia
física y mental desde la
Revolución Mexicana de 1910, que dejó más o menos un
millón de muertes y
muchos heridos así como una considerable destrucción por
todo el territorio
nacional. Las violencias de estos momentos actuales no
son gratuitas ni fortuitas.
Nos encontramos ya dentro de un “sistema” violento que se
nutre de las
violencias. Vivimos en medio de violencias
sistematizadas, sin que falten las
violencias “espontáneas” y/o “azarosas.
Los educandos en México tienen que practicar sus
quehaceres e intentar aprender
algo en el seno de una sociedad nacional conmocionada y
altamente presionada:
las tensiones han llegado a ser tan enérgicas que no son
pocos los suicidios de
infantes, algo que antes no se había visto en México.
Ahora
en las escuelas a la vez que se realizan simulacros preventivos contra
desastres naturales, también se hacen simulacros para
defenderse de ataques de
la delincuencia/criminalidad presente en todo el país.
Las mismas escuelas han
sido escenarios de este tipo de violencias y ya contamos
varias víctimas mortales.
salpicado por las violencias extremas. En varios sitios
del país las escuelas han
tenido que cerrarse (generalmente de modo temporal) por
el riesgo latente y
efectivo de actos delincuenciales que han llegado a lo
mortal.
Se acusa abiertamente a los grupos del narcotráfico como
los causantes de esta
“nueva” crisis nacional, pero la problemática rebasa las
solas acciones de tales
grupos, es decir, puede ser que semejantes clanes
criminales sean los principales
responsables de esta nefasta situación pero igualmente es
cierto que hay otros
elementos y factores, así como otras personas causantes
de tan lamentable crisis
social e individual, que inclusive pueden venir desde un
tiempo anterior.
El gobierno en todos sus niveles acompañado por
personajes e instancias del
extranjero ha dado una pelea sensacionalista contra el
crimen organizado. Los
resultados del combate contra la delincuencia organizada
son inciertos y lo que
viene privando es una amplia, muy amplia inseguridad
Las
críticas hacia el
gobierno mexicano han sido muy fuertes y grandes bloques
sociales han
protestado contra su política de “guerra” contra las
organizaciones delictivas
(nacionales y extranjeras).
Los medios masivos de comunicación, hasta determinado
punto acostumbrados al
sensacionalismo y a sacar “ventaja” de las violencias y
escándalos, han
contribuido a un “clima” nacional de incertidumbre e
inseguridad.
La violencia nos impregna y vamos consciente o
inconscientemente participando
en ella. En el ámbito familiar los actos violentos se
suceden y multiplican. En las
calles la gente se ha ido haciendo más agresiva y las
peleas y discusiones se
tornan más frecuentes y más ofensivas. En las escuelas se
reproducen las
acciones y actitudes negativas provocadoras y
turbulentas, el tristemente famoso
“bullying” se ha recrudecido tristemente.
No estamos narrando alguna escena de ficción, digna de
una película, novela o
cuento, desafortunadamente estamos “describiendo” lo que
puede ser la
cotidianeidad de mucha gente en México
El reformismo es parte de lo que el gobierno mexicano
cooptado
por tantos problemas cruciales y por sus propios
problemas así como por sus
meras limitaciones ha impelido para enfrentar unos y
otros problemas en el país.
La resultante es la inoperancia de las soluciones
practicadas o planteadas. Los
problemas siguen y además siguen creciendo y se complican
más, remarcamos.
La educación en México no ha sido muy “saludable” en
ninguna de nuestras
etapas históricas. La educación y más la buena educación
es una deuda que los
gobiernos “distintos” tienen con nuestro país. La
educación ha sido “arma de doble
filo” en la historia mexicana. Se la aplica para gobernar
pero igual se la aplica
desgobernar. Los discursos oficiales parlan sobre las
bondades de la educación
para el país pero en la práctica se ha preferido tener a
una población nacional con
baja educación e incluso mala educación con el temor
“histórico” de que una
población educada, bien educada sería más difícil de
gobernar que una sometida
a las “bajezas” de la ignorancia y, los gobernantes así
como sus partidos políticos
se verían mucho más presionados para gobernar y salir
beneficiados
personalmente.
Hemos carecido de buenos gobiernos en todos los niveles.
No hemos contado con
gobiernos presidenciales aptos. La mediocridad puede ser
su medida aunque
algunos hayan sido peor que mediocres. Un solo partido
político tuvo la
presidencia del país por espacio de 70 años en lo que se
conoce en nuestro medio
como la “dictadura perfecta” o la “dictablanda mexicana”.
En la segunda mitad del siglo XX México entra al “milagro
petrolero” donde se
supuso que el país desprendería una bonanza nunca vista
y, la oficialmente
declarada riqueza petrolera se transformaría en riqueza
para todos-as los-as
mexicanos-as de tal modo que llegaríamos a ser parte del
primer mundo y ya no
del tercero, como lo somos. Se diagnosticó el desarrollo
así como el progreso
irreversible de todo México: el destino de México se
anunciaba grande y por la
puerta grande. Las agencias internacionales del gran
capital se apresuraron a
realizar sendos préstamos al gobierno mexicano: nos
“prestaron” hasta nuestro
propio futuro. De una deuda externa mexicana digamos
“aceptable”, “racional”, en
unos pocos gobiernos de la misma dictablanda tal deuda se
hizo inmensamente
amplia hasta el grado de ser impagable y así ha
permanecido durante las últimas
décadas y el “milagro mexicano”, el “milagro petrolero”
se hizo cenizas
La riqueza anunciada y la prosperidad publicitada por los
gobernantes jamás
aparecieron para la inmensa mayoría de la población: la
riqueza supuesta devino
en mayor pobreza y miseria y la “gran fiesta nacional”
del desarrollo/progreso
mexicano nunca operó sobre la población, solo lo hizo
para los más corruptos que
se enriquecieron malamente a costa de todo el país y su
futuro
¿Educación “trasnochada”?
Con el enorme problema de la deuda externa (acompañado de
la propia deuda
interior ingente) los gobiernos han ido recortando la
aplicación pública, han
reducido las atenciones de carácter público en todas las
direcciones y sentidos.
Los presupuestos dedicados a lo público han sido
castigados vez a vez. La
educación pública es sometida a estreses repetitivos
conjuntamente con
presupuestos insatisfactorios en la mayoría de los
momentos y situaciones.
La calidad de la educación también padece los “ajustes”
presupuestarios y la
sobrerregulación que se da en el sistema educativo
mexicano. Muchas escuelas
operan en condiciones lamentables, con un plantel de
profesores-as y de otros
trabajadores-as reducido para atender a numerosos grupos
de discentes. Se
tienen problemas de abastecimiento de agua, de energía
eléctrica,
Los días laborables en las escuelas son cada vez menos.
Las suspensiones
“oficiales” y no oficiales ocurren frecuentemente y el
alumnado pierde demasiado
tiempo por cualquier razón o motivo, o sin ello. Hay una
exageración de “festejos”
de toda índole que consumen todavía más el reducido
tiempo de la correlación
enseñanza-aprendizaje. Se le da mayor importancia a la
participación en algún
desfile/acto cívico que a las actividades en el aula. El
alumnado puede salir
“experto” en cantar el himno nacional y el himno de su
Estado pero puede no
saber ni tan solo que significa el nombre de nuestro país
(México = en el ombligo
de la Luna, en lengua mexica o náhuatl, o nahuatl, sin
acento). Esta cadena se
Del mismo modo las limitaciones en la educación llevan a
una situación nacional
donde hay egresados de la educación superior que no han
leído un libro por sí
mismos, por su gusto y/o interés personal, es decir sin
que los hayan forzado a
hacerlo. Entonces tenemos egresados y titulados de la
educación superior que no
toman un libro en sus manos. Todavía hay analfabetismo en
México pero el
problema mayor en tal esfera es que tenemos un muy severo
problema de
analfabetismo funcional, lo que dice, la gente puede leer
pero no entiende o no
puede manejar lo que lee, incluso después de haber
obtenido su título del nivel
educativo terciario.
Un problema de enseñanza-aprendizaje que se ve contrastado
con la
campaña que en los últimos años el sistema educativo ha
lanzado para hacer del
Inglés nuestra “segunda lengua”, donde se quiere
instaurar el idioma del Imperio
como obligatorio en todos los niveles educativos, siendo
ya obligado en varios de
ellos pero con resultados muy relativos o malos: después
de años de cursar el
estudiantado el Inglés, sigue permaneciendo como un reto
ya que en realidad muy
pocos estudiantes lo dominan con soltura, aunque hoy se
marque como un prerequisito
para conseguir algún puesto laboral: otra limitante
dentro de la educación
(de ahí una parte del título de nuestro escrito
presente).
Pero este problema es agudizado por el hecho de que
pueden haber cursado
alguna licenciatura sin haber usado libros para su
formación. Aunque parecería
increíble esta afirmación es una penosa realidad en
determinados casos. Pueden
haber consumido miles de páginas electrónicas en la web
pero no recurrieron a los
libros, ni electrónicos y si lo hicieron solamente
tomaron de ahí lo que
“necesitaban” en un momento sin leer un libro completo.
Hay entre nuestros
egresados y/o titulados del tercer nivel los que jamás
han leído un libro completo,
En los años sesentas y setentas del siglo XX el
crecimiento poblacional en el rubro
educativo fue dándose pero en la “década perdida” de los
años ochentas dentro
de una crisis nacional acumulativa y procreada por la
Hombre
orquesta
El profesor del tercer nivel educativo pasa a ser
demandado de volverse un
“hombre/mujer orquesta” pero se va más allá y se le
obliga a ser un “hombre/mujer
orquesta científica” para llegar al “epítome” de exigirle
ser un “hombre/mujer
orquesta científica-humanística
Se desconocen las características individuales-personales
del profesor-a y se les
pre-supone de una amplia y quizá hasta total homogeneidad
absoluta (insistimos).
La dependencia de ser asalariados de la educación parece
ser razón y motivo
suficientes para aplicarles los procesos que sean y
someterlos al re-juego que no
termina de ningún modo y que carece de la claridad debida
El profesor hombre orquesta se las tiene que arreglar
para participar en una gran
gama de acciones o inclusive puede ser castigado y hasta
expulsado de su
trabajo. El profesor que ya no pensaba volver a ser
estudiante él mismo tiene que
enrolarse a tomar algún estudio de posgrado:
especialidad, maestría, doctorado,
posdoctorado. Pese a ellohay los profesores que piensan
que las cosas “están bien y así deben funcionar”,
mismamente los funcionarios y altos funcionarios declaran
repetidamente las
“ventajas” de los cambios y los “avances” debidos a
ellos, para, finalmente, verlos
“favorablemente” repercutidos tanto en la calidad de la
educación como en la
calidad de las condiciones de trabajo del profesorado
(así también, probablemente
de los demás trabajadores de la educación que no son
parte del profesorado).
Nuestras instituciones de educación sean públicas o
privadas operan en
condiciones de muy franca desventaja frente a las de los
países “desarrollados
sin embargo, el gobierno exige que se compita contra
ellos y se hagan las cosas
igual que ellos. Se fuerza al profesorado a la
publicación de sus investigaciones u
otros materiales y se exige que sea en las revistas más
prestigiosas (“indexadas”)
pensando que México debe competir a nivel mundial y una
“medida” que a la vez
puede ser la más utilizada es la de las publicaciones, la
otra puede ser la del
registro de patentes. Así, cuando las necesidades
vigentes del pueblo son unas, al
profesorado (y el más “experto”) se le obliga a dedicarse
a producir publicaciones
y patentes. Ambas son un verídico problema en la realidad
nuestra, México no
logra figurar como “competidor” tampoco como “competente”
en tales ámbitos.
Sumidos en un marasmo demasiado alargado y “sexenalizado”
y sin saber muy
bien qué hacer, las autoridades mejor “obsequian”
“puentes festivos” (acumulación
de días continuos no laborables) por cualquier motivo y
se pierde así un gran
número de días de clase y labor que no son recuperados
(recalcamos), mismos
que se suman a periodos vacacionales extensos. Igual, el
sistema acude a
engañar al pueblo inventando (último “invento” al momento
de escribir estas
líneas) “días negros” para las compras al modo del
“viernes negro” de los
estadunidenses para apagar las voces que denuncian el mal
estado del país y
embobar más a la gente dándole oportunidad de “gozar de
un paraíso de las
compras” en lugar de sentirse mal por lo que se vive y
cómo se vive, bloqueando
la reflexión necesaria.
Egreso
(sin salida franca)
Intentando ser realistas e imparciales tenemos que
reconocer que hay sendos
bloques de personas, tanto dentro como fuera del sistema
educativo, que
manifiestan expresamente su consideración de que la
educación en México es un
fracaso e igualmente asumen que los profesores lo son. No
obstante también
existen grandes grupos, por fuera y dentro del sistema
educativo, que señalan lo
contrario. Hay otros más que se mantienen sin opinión al
respecto.
Del mismo modo, pese a lo mencionado no consideramos que
la educación en
México sea un fracaso, más bien estimamos que es el mismo
gobierno nacional,
un gobierno precario, el que anda encaminándose hacia el
fracasoesto puede verse demasiado fuerte y agresivo y puede guiar a que se
rechacen
demasiado y directamente nuestros planteamientos,
pensamos que son las
(malas) políticas aplicadas por el gobierno las que están
fracasando, entre ellas,
las (malas) políticas en la esfera educativa pero si bien
esto puede verse demasiado fuerte y agresivo y puede
guiar a que se rechacen
demasiado y directamente nuestros planteamientos,
pensamos que son las
(malas) políticas aplicadas por el gobierno las que están
fracasando, entre ellas,
las (malas) políticas en la esfera educativa.